NUESTRA FACULTAD IMPACTA A LAS ESCUELAS DE PONCE EN LA SEMANA DE LA PUERTORRIQUEÑIDAD

A través de una serie de charlas, líderes académicos de nuestra Escuela llevaron la historia y la importancia de la arquitectura puertorriqueña a cientos de estudiantes del sistema escolar en Ponce.

En el marco de la reciente celebración de la Semana de la Puertorriqueñidad, nuestra Escuela reafirmó su compromiso social y educativo al trasladar el conocimiento universitario directamente a los salones de clase  de la comunidad ponceña. Bajo una temática especial dedicada a la arquitectura puertorriqueña y su evolución histórica, distinguidos miembros de nuestra facultad se convirtieron en embajadores del diseño y la arqutiectura, inspirando a la próxima generación de ciudadanos y posibles profesionales del campo.

Esta iniciativa no solo celebra nuestras raíces, sino que subraya el papel fundamental que juega el entorno construido en la definición de nuestra identidad como pueblo.

La facultad se desplegó en diversos planteles escolares de Ponce, para conectar con estudiantes de distintos niveles escolares.

A continuación, los detalles de esta destacada jornada de impacto comunitario:

  • Prof. Ligia Saldaña Martorell visitó la Escuela Santa Teresita
  • Prof. Derek Pagán Laboy visitó la Escuela Eduardo Neumann
  • Profa. Magda Bardina García visitó la  Ponce High School
  • Decano Juan Emmanuelli visitó la Esc. Elemental Abraham Lincoln 

El objetivo de estas visitas fue más allá de la simple instrucción. Se buscó despertar una conciencia crítica sobre los edificios que nos rodean y cómo estas narran la historia de Puerto Rico.

Para nuestra institución, es un honor ver a nuestro cuerpo docente salir de los estudios de diseño para interactuar con la población escolar. Ver a figuras de la talla de nuestra facultad y a nuestro propio Decano, Juan Emmanuelli, compartiendo directamente con niños y jóvenes, refuerza la visión de que la arquitectura es un bien público que debe ser comprendido y valorado por todos.

Esta jornada cierra con un profundo sentimiento de orgullo. La labor de estos educadores no solo eleva el prestigio de nuestra Escuela, sino que siembra una semilla de aprecio por nuestro patrimonio arquitectónico en las mentes más jóvenes.